A Óscar le gusta este proyecto
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Los tampones y pañales que se tiran cada día a la basura podrían servir para generar electricidad

La electricidad necesita de nuevos combustibles para su generación. Ya no bastan los peligrosos y contaminantes petróleo, o la energía nuclear. Ni siquiera los los rayos del sol. Se buscan nuevas fórmulas para buscar la energía del futuro y opciones no faltan: el hidrógeno del agua puede ser esencial, de la misma manera que podrían ser una alternativa los pañales y tampones que se desechan a diario.

Es lo que pretenden hacer en Reino Unido. Si el proyecto británico llega a buen pie, las miles de toneladas de estos productos de higiene que se van directos al contenedor podrían servir para dotar de combustible a las centrales eléctricas. Y, de paso, no hay nada como dejar de llenar vertederos.

Homer Simpson llevando su basura a reciclar.

Homer Simpson llevando su basura a reciclar.

“Los productos de higiene son una parte esencial de nuestras vidas cotidianas, pero deshacerse de ellos ha sido siempre un problema”, ha dicho Justin Tudeman, consejero delegado de PHS, el grupo que se ha encargado de patentar el proceso por el cual se obtendrá la energía de los pañales de nuestros bebés.

En PHS saben de lo que hablan, pues se dedican a la atención higienicosanitaria de oficinas, escuelas o residencias para ancianos. Según datos publicados en The Guardian, tienen 900.000 clientes en Reino Unido e Irlanda y cada año tratan 45.000 toneladas de compresas y pañales, entre otros productos.

El objetivo del proyecto no es otro que quedarse con todo este material higiénico, prensarlo para retirarle el líquido y llevarlo a las centrales eléctricas para quemarlo y así generar la electricidad. Fácil y sencillo.

Ahora, expertos de la Universidad de Birmingham están analizando este posible sistema para comprobar cuánto daño causaría al medio ambiente. Tydeman dice sentirse satisfecho aunque finalmente no se pueda usar como combustible para las centrales: “La clave es que encontremos un buen método para manejar un flujo de desperdicios creciente y complejo”, dice.

A la hora de que esta medida llegue a buen puerto en el país de Muzzy, también hay que concienciar a la población: Dicen que la mitad de las mujeres británicas tiran los tampones usados por el inodoro en vez de a la basura. A Óscar el Gruñón no le gusta esto.

Óscar