Aquí debajo hay una cafetería donde no se aceptan tonterías (Fuente: Wikipedia)
Aquí debajo hay una cafetería donde no se aceptan tonterías (Fuente: Wikipedia)

Una céntrica cafetería de Viena cobrará a los turistas gorrones por cargar sus teléfonos

Estás de viaje y se produce el gran (y clásico) drama: te estás quedando sin batería en el móvil. Se trata de todo un problema para todos aquellos que usan los mapas o las apps de ligue mientras se dedican a callejear. Al igual que si buscaras una conexión wifi, tu primera opción es entrar en un bar y tirar de enchufe empotrado en la pared mientras consumes un poco (lo mínimo posible, claro). Pues ahora, dependiendo de donde estés, te puedes encontrar con alguna sorpresa.

La Terrassencafe im Hundertwasserhaus es una cafetería de Viena que se encuentra muy bien situada: está en los bajos de la Casa Hundertwasser, un edificio de apartamentos muy colorido diseñado por el arquitecto y artista Friedensreich Hundertwasser, que se ubica en el centro de la ciudad. No solo destaca por eso, sino también por su vegetación, pues cuenta con numerosos árboles en su interior. Así, es ya una parada más en una visita a la capital austriaca: entras en la Terrassencafe, aprovechas para tomar un pedazo de tarta Sacher y recargas el móvil. Pero ahora cobrarán un poco más por esto.

Galina Pokorny, dueña del establecimiento, ha establecido una tarifa de un euro para todos aquellos que quieran cargar su teléfono móvil en el local durante una hora. Si va a ser apenas una parada de unos 10 o 15 minutos, aún es gratis. Pokorny lo justifica así: “Los turistas [quieren] siempre electricidad, electricidad, electricidad. Lo siento, pero ¿quién va a pagármelo?” La buena mujer critica que “se está volviendo más y más intenso. La gente viene y piensa que todo es accesible y gratis”.

Una belleza no apta para gorrones. (Fuente: Wikipedia)

Una belleza no apta para gorrones. (Fuente: Wikipedia)

Además, si se usan varios dispositivos, la cuenta se incrementa (1 euro por cada aparato que se enchufa), y tabletas y portátiles están metidos en el mismo saco. Eso sí, la conexión wifi todavía sigue siendo gratuita: siempre podrás mandar un tuit para que alguien que viva cerca te deje su enchufe, si no quieres pagar ese euro.