Riley (a la izquierda) haciendo su trabajo: interpretar a un robot creado para dar gustirrinín a los humanos
Riley (a la izquierda) haciendo su trabajo: interpretar a un robot creado para dar gustirrinín a los humanos

La exmujer de Elon Musk es un robot sexual de Westworld (y él dice que lo hace bien)

Vestido blanco, cabello rubio y una sugerente bienvenida. Así es Angela, la anfitriona que da la bienvenida al enigmático William tras su llegada a Westworld, el parque temático habitado por robots, en uno de los primeros capítulos de la serie de HBO. Hasta ahí, nada fuera de lo normal en la más reciente creación de Jonathan Nolan y Lisa Joy: un androide creado para recibir huéspedes y complacerlos en todos los sentidos (sexo incluido).

Sin embargo, Angela no es un robot más. O, al menos, la actriz que le da vida no es precisamente una completa desconocida. Su nombre es Talulah Riley y ya ha participado en más de una veintena de películas (entre las que se encuentra Orgullo y prejuicio) y cuatro series (como Doctor Who o la propia Westworld). Además, antes del estreno de lo último de HBO, contó con la inesperada (y algo retorcida) promoción del mismísimo Elon Musk quien, por cierto, es su exmarido.

De hecho, el magnate que quiere cambiar el mundo con coches eléctricos y satélites, entre otras cosas, ha estado casado con Riley en dos ocasiones. Tras su definitivo (y multimillonario) divorcio, Musk parece seguir al corriente de la carrera profesional de su exmujer. Así, antes de que Westworld viera la luz, el responsable de Tesla y Space X publicó el tuit de la discordia.

“En algunos de los próximos capítulos de Westworld aparece mi ex. Talulah hace un gran trabajo interpretando a un robot sexual letal”, tuiteó Musk. El posible doble sentido (que él mismo negaría un par de tuits más tarde) sirvió la polémica en bandeja de plata.

No obstante, las palabras de los tuits en lo que al papel de su exmujer se refiere eran ciertas: Riley interpreta a uno de los anfitriones del parque, en el que a lo largo de la temporada tiene distintas funciones. Basta ver algo de la serie para sospechar que Angela habrá sido asesinada y habrá complacido a no pocos huéspedes a lo largo de su vida.

La paradoja, eso sí, es notable: el propio Musk ha advertido en alguna ocasión del peligro de los robots. De hecho, en su día tuiteó que la inteligencia artificial es potencialmente más peligrosa que las armas nucleares. Al parecer, con fines sexuales (o simplemente para hacer chistes sobre su exmujer) no le parece tanto peligro.